lunes, 15 de noviembre de 2010

¡Vete a ver la Ballena!




La ballena del Piles.
Anteayer, como día festivo, se convirtió la ería del Piles y las inmediaciones en donde se halla varada la ballena, en verdadera romeria, con sus barracas y bailes correspondientes. Tanto el puente construido para el arrastre de materiales sobre el río, como otros provisionales instalados con el objeto de explotarlos y los varios carros, algunos de los llamados del pais allí dispuestos para el transporte de personas, se vieron durante todo el día completamente llenos de gente.
Cuando llegamos al sitio en donde fué arrastrada la ballena por varias parejas de bueyes y el auxilio de la marea, apenas si se podía dar un paso, tal era la aglomeración de curiosos que habian acudido a observar los trabajos preparatorios de aprovechamiento del animal.
Mide este, unos 21 metros de largo y su cabeza, de grandes dimensiones, está guarnecida por los dos lados de la mandibula superior de multitud de láminas córneas a manera de cepillo, que es lo que suelen llamarse barbas. Tiene la piel bastante dura y de unos 3 centimetros de espesor, muy porosa e impregnada de una sustancia oleosa que le dá un aspecto liso y untuoso; en la parte inferior tiene una capa de tejido grasiento, que no bajará de 15 centimetros. La grasa es de un olor fuerte y repugnante: el aceite, que tambien participa de estas propiedades, es muy estimado para usos domesticos y para las industrias. El color de la ballena presenta todos los tintes desde el negro al blanco. se supone que no bajará de de 30 a 35 pipas el aceite y grasa que se extraiga. Un amigo nuestro nos ha dicho que hace 36 años que no se vió en Gijón un cetáceo de esta especie. El esqueleto de la ballena ha sido cedido por los dueños del vapor que la pescó al Gabinete de Historia Natural de nuestro Instituto. En resumen que el vapor Sultán ha hecho una buena pesca y ha proporcionado durante estos días un medio de distracción económico e higienico a la vez, por el paseo que dan las personas para ir a ver el cetáceo.
Diario El Comercio. 15-x-1895

6 comentarios:

  1. De cómo un acontecimiento local,deja una frase ,para la posteridad. Aunque ahora el significado no era el de entonces.

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  2. Estos archivos son valiosísimos para poder recuperar la memoria de tiempos pasados Y volver a encontrarse con las emociones de aquellas gentes, que yo las encuentro con más capacidad de admiración que las de ahora. saludos

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  3. Gracias por tu comentario,me anima a seguir compartiendo con vosotros las pequeñas historias del Gijón que el tiempo se llevó.

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  4. Yo tuve un colega que usaba con frecuencia la frase de "¡Vete a ver la ballena!" o "que se vaya -dirigiéndose a tal o cual persona, estuviera presente o no- a ver la ballena al Musel". Sus intenciones eran sin duda mandar a paseo a la víctima de tales palabras, aunque sus referencias históricas eran equivocadas (y, por supuesto, las mías más ignorantes al respecto todavía). Pero otras veces usaba tal expresión en la forma "¿vamos a ver la ballena?" y esa se convirtió, dentro de nuestra pandilla, en propuesta de un rato de encuentro y diversión que solía ser siempre cerca del mar (en el propio Musel o en la Lloca). Eran momentos de charlas, de risas, de cervecillas, de pesca, y algunas otras cosillas que, bueno, tampoco son tan importantes de mencionar. Fueron muy buenos momentos, generados por la memoria de una ballena que yo ni siquiera conocía.
    Susi

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    1. Yu colega igual se referia a la ballena que hace unos 15 años o menos por el mes de enero entro en el musel y estuvo en la darsena del dique norte una semana hasta que se fue; pero la del famoso dicho es la que vemos en lafoto

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  5. Hola Susi,la frase vale pa todo, incluso la junta de obras del puerto por el verano la utiliza para dar nombre a los espectaculos que alli congregan a grandes y pequeños.

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