jueves, 20 de enero de 2011

Padre Patac.



El "Angel custodio" de la cultura asturiana
La región despidió al Padre Patac, que falleció el pasado 21 de octubre de 2002 en Gijón
Un pueblo desmemoriado desaparece y un país sin historia no existe. Por eso los asturianos tienen una deuda muy grande con José María Patac de las Traviesas, el padre Patac, que dedicó su vida a conocer y recopilar toda la riqueza cultural de su tierra. El padre superior del Colegio de la Inmaculada -del que el padre Patac fue alumno y profesor-, Manuel del Soto, asegura que «De Asturias, el padre Patac lo sabía todo. Era un enamorado de Asturias».

La muerte no llegó por sorpresa. El padre Patac, apunto de cumplir los 91 años, llevaba un par de semanas en estado crítico, lo que le impidió acudir al acto de nombramiento como Hijo Adoptivo de Gijón, que tuvo lugar el pasado 11 de octubre. Patac falleció pasadas las once de la mañana del lunes 21 de octubre en la enfermería del colegio de la Inmaculada. Sus restos mortales ya descansan en el panteón que la Compañía de Jesús tiene en el cementerio municipal de El Suco (Ceares), tras la celebración de una ceremonia religiosa a la que acudió una notable representación de la sociedad asturiana y gijonesa.

El padre Patac se marcha cargado de reconocimientos a su trabajo y, aunque algunos piensan que no estuvo lo suficientemente reconocido, lo cierto es que este hombre de carácter afable tiene el cariño y respeto de todos los asturianos. Entre sus premios, está la encomienda de Alfonso X El Sabio que recibió en 1969, el «Urogallo de bronce» del Centro Asturiano de Madrid, que se le concede en 1991 y la medalla de oro del Ateneo Jovellanos, del que Patac fue miembro fundador en 2001, entre otros reconocimientos.

Entre sus méritos, el principal es la creación de la Biblioteca Asturiana en el año 1964, sobre la que proyectará todo su trabajo. Pero además, Patac fue miembro fundador del Instituto de Estudios Asturianos, hoy transformado en Real Instituto de Estudios Asturianos, RIDEA. En 1976 inició junto a Elviro Martínez, su habitual colaborador, la colección «Monumenta Historica Asturiensia», una recopilación de manuscritos sobre la historia asturiana. Y es que el trabajo del jesuíta siempre se centró en la búsqueda y la puesta en orden de todos aquellos documentos, libros o cualquier cosa que enriqueciera la historia de nuestra cultura. Como hizo, por ejemplo, con archivos como los del conde de Revillagigedo o de la familia Cuervo-Arango.

Pero el padre Patac no fue sólo un ángel custodio para la cultura asturiana, sino un profundo conocedor de ella, un destacado erudito con una ejemplar trayectoria. Nació el 20 de noviembre de 1911 en Oviedo. Su madre, Purificación de las Traviesas, nació en Oviedo. Su padre, José Patac, nació en Gijón y fue coronel de artillería y subdirector de la Fábrica de Armas. Patac comenzó sus estudios en los colegios de las Ursulinas en Madrid y en Gijón. En esta ciudad asturiana cursó también los estudios de Bachillerato en el Colegio de La Inmaculada. En 1928 ingresó en la Compañía de Jesús de Salamanca, donde comenzó la carrera de Humanidades, que continuó después en Bélgica, donde se licenció en Filosofía. También obtuvo el título en Teología por la Universidad Pontificia de Comillas (Cantabria). Tras este bagaje formativo, en el año 1943 se ordenó como sacerdote. Pero el padre Patac continuó ampliando sus conocimientos con los estudios de Ciencias Químicas en Valladolid. Su faceta como docente la desarrolló en el Colegio de Dolores de Santiago de Cuba, la Fundación Revillagigedo y el Colegio de La Inmaculada. Aunque nunca presumió de ello, el padre Patac tuvo entre sus filas a un alumno muy particular, el actual presidente de Cuba, Fidel Castro. Corrían los años treinta cuando el jesuíta fue destinado como profesor en prácticas al internado del colegio de Dolores en Santiago de Cuba. Entre sus alumnos estuvieron los hermanos Castro: Fidel y Raúl. Seguramente Castro no haya olvidado al padre Patac, que un día se vió obligado a pegarle un cachete al presidente cubano, aunque Patac afirmó que «nunca me guardó rencor por aquello y al cabo de una hora ya nos habíamos reconciliado, y mantuvimos nuestras buenas relaciones». De ello estamos seguro. Todos los que tuvieron la suerte de conocer al padre Patac aseguran que fue un hombre muy tranquilo y con un carácter afable. Pero además, fue un hombre con una gran capacidad de trabajo que desarrolló hasta pocos días antes de morir, y con un interés inusitado por todo. Muestra de ello, es, que a pesar de su edad, la llegada de las nuevas tecnologías no le cogieron por sorpresa. Y es que se dió cuenta de la importancia que la informática tendría en su labor bibliográfica y documental. Consiguió entenderse con los ordenadores y llegó a digitalizar su colección fotográfica.

Pero además, el padre Patac tuvo una virtud que escasea mucho hoy en día. Lo que descubrió no se lo guardó para sí, sino que lo puso al servicio de los demás. El padre Patac investigó y trabajó continuamente en buscar y ordenar las fuentes de la cultura asturiana, pero su verdadera grandeza es que todos los frutos de su labor los puso a disposición de todos aquellos que se lo solicitasen. De hecho, su Biblioteca Asturiana es imprescindible para realizar o abordar cualquier asunto sobre Asturias. El padre Patac tuvo mucho que ver en la publicación de muchas obras interesantes para la región.

La Biblioteca Asturiana, que se creó en 1964, se encuentra situada desde 1991 en una sala del primer piso de la Biblioteca Pública Jovellanos. Anteriormente tuvo la sede en el Colegio de La Inmaculada. Allí se encuentra todo lo que el padre Patac reunió. Y no son sólo valiosos libros, sino información de toda clase: mapas, folletos (existe una impresionante colección de heráldica y genealogía asturiana)... hasta un total de 40.000 fichas. Además, el padre Patac reunió 18.000 fotografías, que se encuentran depositadas en el archivo municipal de Gijón. Todo aquel que se acercó a la Biblioteca Asturiana tuvo el privilegio de contar con el mejor guía posible de tan ingente documentación, el propio padre Patac, que con suma paciencia y con gran erudición atendió a todo el que quiso ahondar en cualquier aspecto del pasado de nuestra región. Pero además, el padre Patac deja en su recuerdo una calle en su querido Gijón, donde residía. Asimismo, el religioso da nombre a un premio de investigación -que cumplió este año su octava edición- sobre historia, bibliografía, genealogía, heráldica o archivística asturiana, cuyo objetivo es la difusión de la impresionante labor de José María Patac de Las Traviesas.

Un hombre con la eterna convicción de que si no luchamos contra el olvido histórico, estaremos perdidos.
http://www.lahoradeasturias.com/index.php?id_ed=00000012&id_not=0000000629
Más información
Padre José María Patac de las Traviesas, S.J.,una figura señera de la cultura asturiana. Isidoro Cortina Frade

El Pleno del Consejo de Patrimonio Cultural del Principado inicia los trámites para declarar como Bien de Interés Cultural (BIC) la Biblioteca Asturiana del Padre Patac y la villa de Colombres.
La Consejería de Cultura informa que el Pleno ha analizado 40 asuntos, en su mayor parte relacionados con la protección jurídica de destacados elementos patrimoniales, en una reunión celebrada este mediodía en Oviedo bajo la presidencia de la consejera, Mercedes Álvarez.
La Biblioteca Asturiana del Padre Patac, que pasará a contar con la máxima protección patrimonial, es una de las principales colecciones bibliográficas de temática asturiana de acceso público existentes en Asturias, fruto de toda una vida de dedicación del padre José María Patac de las Traviesas.

http://www.elcomerciodigital.com/agencias/20101214/mas-actualidad/cultura/iniciados-tramites-para-declarar-biblioteca_201012141723.html

8 comentarios:

  1. Calle PADRE JOSÉ MARÍA PATAC
    Entrada: Sagrado Corazón Salida: San Francisco de Asís Acuerdo: 11 de mayo de 1990
    El sacerdote y erudito José María Patac de las Traviesas nació en Oviedo en 1911 y fue el creador y mantenedor de la Biblioteca Asturiana, anteriormente con sede en el colegio de la Inmaculada y desde hace
    unos años incorporada a la Biblioteca Pública
    Jovellanos. Imprescindible hito de
    referencia —tanto el padre Patac como la
    biblioteca— para cualquier investigación
    histórica sobre Asturias. El padre Patac
    falleció, ejemplar y venerable, el día 21 de
    octubre de 2002 y, unos días antes de esa
    fecha, fue nombrado hijo adoptivo de Gijón.
    Sobre su vida y obra se escribió mucho
    con motivo de su fallecimiento, pero
    permítasenos quedarnos con el artículo de
    uno de sus mejores amigos, Isidoro Cortina
    Frade, que publicó en el número 4 del
    Boletín Jovellanista: «Padre José María Patac
    de las Traviesas S. J. Una figura señera
    de la cultura asturiana».
    Nombres anteriores: Patio de Don Pepito
    (parcial). Patio con casas obreras de una
    planta y oculto al paseante, pertenecía a la familia
    Cienfuegos-Jovellanos, que tenía las viviendas
    en arriendo. De hecho, el callejón de
    entrada al conjunto es hoy la peatonal calle
    Padre José María Patac. Travesía de Sagrado
    Corazón. Travesía de Carlos Marx. La calle
    del Sagrado Corazón cambió su nombre durante
    la República por el de Carlos Marx (el
    autor, junto a Federico Engels, del Manifiesto
    Comunista), y su travesía también.

    Extraido de Las calles de Gijón. Historia de sus nombres.
    Luis Miguel Piñera Entrialgo

    ResponderEliminar
  2. Una figura histórica imprescindible en Gijón, como Somoza, Patricio Adúriz, Rendueles Llanos, etcétera.

    ResponderEliminar
  3. Muy interesante,poco sabia de el,un buen hombre
    Saludos

    ResponderEliminar
  4. Hay que corregir la fecha de su nacimiento. será 1891. Al padre Patac lo conocieron muchas generaciones de alumnos de La Inmaculada.

    ResponderEliminar
  5. Gracias Mirlo cuatro ojos ven mas que dos.La fecha era 1911

    ResponderEliminar
  6. Un personaje imprescindible. Es una lástima que el Archivo Municipal ponga tantas trabas a la consulta de las fotografías que custodian.
    En otro orden de cosas, y sólo por curiosidad, ¿cómo llegaste a la entrada del Gijón amurallado?
    Un saludo. Avelino M.

    ResponderEliminar
  7. Gracias por el comentario,sobre las trabas no te se decir, estuve solo una vez hace años, al poco de abrirlo pero solo fui a consultar unos libros y me trataron muy bien la verdad.

    ResponderEliminar