viernes, 18 de marzo de 2011

Gijón. La Chimenea de Poniente








Sierras Mecánicas de los Sres. Demetrio Fernandez de Castrillón y Cª.
Fundada en 1875 bajo la razón social Castrillón, fué en 1883 convertida en la sociedad Castrillón y Compañia. Dedicada a la importación de maderas y construcción, a carpinteria de todas clases, así como al trabajo de estas maderas y a la fabricación de toneles y envases.
Los talleres situados cerca de la estación del Norte, ocupan unos 100 obreros y estan provistos de las mejores y más perfectas máquinas para trabajar la madera, pudiendo con éste número relativamente reducido de obreros desarrollar una considerable producción que solamente en cajas de embalaje, pueden alcanzar la cifra de 100.000 aún siendo estas de diversidad de modelos para los industriales de la provincia.
Ocupa la fábrica una extensión de unos 9.000 metros cuadrados, con vastos almacenes capaces de 7 á 8.000 metros cúbicos de maderas de todas categorías, y dispuesto todo con un material excelente para el caso de incendio.
La máquina motríz desarrolla un esfuerzo de 80 caballos y mueve un conjunto de hermosas máquinas, como sierras verticales, sierras de cinta, sierras circulares, cepilladoras, molduradoras, y otras, así como la dínamo para el alumbrado.
Se encuentra al frente de ésta fábrica el Sr. Castrillón y su socio el ingeniero de la escuela de Lieja, D. Carlos Bertrand. (Gijón y la Exposición de 1899)
De las muchas chimeneas que hubo en el Natahoyo, sólo se conserva una. Esta reliquia industrial, que podemos ver junto a la Playa de Poniente.
La fábrica se hizo popular por sus ¨pinos del norte, caobas, cedros y otras maderas finas de América¨, y además fabricaba unas renombradas cajas para sidra, para vinos, mantecas, sardinas y pastas. En la toponimia popular de El Natahoyo era conocida como Castrillón la zona comprendida entre el lugar donde vemos hoy la chimenea y allí donde estuvo Naval Gijón. Ahí empezaba una pequeña zona llamada el Puente, luego venia lo que se llamaba propiamente El Natahoyo y por fín la subida a Santa Olaya. (Luis Miguel Piñera Entrialgo. L´Alcordanza de la Memoria)

2 comentarios:

  1. Muy interesante, aún recuerdo la casa que hacía esquina con el paredón de poniente (aparece en la segunda imagen) que fue derribada cuando se urbanizó la zona.

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  2. ¿Puede ser que fuera un almacen de pinturas Rubo?

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