jueves, 14 de abril de 2011

Gijón. 14 de Abril de 1931.







Una jornada histórica

Miles de gijoneses, en manifestación, asistieron en la tarde del 14 de abril de 1931 a la proclamación de la II República desde el balcón de la Casa Consistorial

Escribió Josep Pla, maestro de la crónica, a propósito del advenimiento de la Segunda República: «A las tres de la tarde del día 14 se izó en Madrid la primera bandera republicana, que tremoló sobre el Palacio de Comunicaciones. Esta bandera produjo un movimiento general de curiosidad que se convirtió en un estallido de entusiasmo al conocerse que representaba realmente lo que simbolizaba, o sea, la toma del poder por parte del Gobierno provisional. En cuanto esto se hizo público, Madrid corrió a destruir y a esconder los símbolos monárquicos».

El miércoles 15 de abril de 1931, hizo 79 años, los gijoneses, como el resto de los españoles, se levantaron con la resaca de los hechos ocurridos el día anterior, cuando fue proclamada la Segunda República en la ciudad (con el izado de la bandera tricolor en el Ayuntamiento), como en el resto de la nación, tras las elecciones municipales que se habían celebrado el día 12 del mismo mes.

En el diario gijonés «El Noroeste», inequívocamente republicano desde su fundación en 1897, no se anduvieron con chiquitas a la hora de titular la primera página de su número del 15 de abril. A las seis columnas de la plana este antetítulo: «La caída de un régimen... ¡Viva la República!», y de titular: «El hasta ayer rey Alfonso ha huido de España, proclamándose la República, encargándose de formar Gobierno Alcalá Zamora».

Por su parte, el más centrado a la derecha periódico local «La Prensa», que se autoadjetivaba «diario independiente», no hacía tanta sangre del monarca, y en su primera del 15 de abril, también a las seis columnas, informaba: «Se proclama la República en toda España, y el Rey sale de Palacio en automóvil, a las nueve menos veinte de la noche, con dirección a Cartagena, donde embarcará para Inglaterra». Lo cierto es que Alfonso XIII embarcó por el Arsenal cartagenero en el crucero de la Armada «Príncipe Alfonso», pero con rumbo al puerto francés de Marsella.

Pero, ¿cómo fue en Gijón la jornada del 14 de abril de 1931, cuando se proclamó la Segunda República? Lo vemos en las páginas de los dos citados diarios locales, que la calificaron de «histórica».

Empecemos por «El Noroeste». La cosa empezó pasado el mediodía, en la plaza del Carmen, cuando «frente a los locales del Centro Republicano se estacionó enorme gentío, ansioso de conocer noticias». Entonces, «a requerimiento del público el abogado señor Morán Cifuentes pronunció un breve discurso, aconsejando calma y serenidad. Dijo que se haría lo que fuese necesario hacer, pero sin algaradas que a nada conducen y que pudieran provocar un día de luto». Dionisio Morán Cifuentes era entonces un joven abogado que militaba en las filas del Partido Reformista del gijonés Melquíades Álvarez.

Tras la alocución del letrado, lejos de calmarse los ánimos, «en la calle Corrida se formó inmediatamente una manifestación engrosada por miles de almas, poniéndose en movimiento en dirección a la plaza de la Constitución (plaza Mayor). A la cabeza marchaban muchos de los concejales de la coalición republicano-socialista que resultaron triunfantes en la elección del domingo (12 de abril). Entre ellos recordemos a don Dionisio Morán Cifuentes, don Gil Fernández Barcia (que había sido alcalde de Gijón en 1919 y en otros dos periodos entre 1921 y 1923 y lo volvería a ser en otros dos entre 1931 y 1936) y don José Suárez Santos».

Seguimos el relato a través de «La Prensa»: «Al llegar a las Consistoriales entre los manifestantes se destacó una Comisión formada por varias personas, entre ellas los concejales electos señores Fernández Barcia, Morán Cifuentes y Suárez Santos, quienes se entrevistaron con el alcalde, señor Vereterra (Claudio Vereterra y Polo) y le dijeron que en representación del pueblo de Gijón, iban a protestar de la solución que se quería dar por el Gobierno al problema de la soberanía nacional, convocando a Cortes Constituyentes, puesto que entendían que esto quedó ya resuelto en las elecciones del domingo, considerando tardía aquella solución, ya que el pueblo lo que pedía era la proclamación de la República».

Tras salir al balcón central del Ayuntamiento Morán Cifuentes, «dando cuenta de haber cumplido con su misión cerca del Alcalde», solicitó de los manifestantes «un voto de confianza para continuar las gestiones hasta el planteamiento de la República, y aconsejó calma y serenidad en beneficio de los sagrados intereses del país y de la causa republicana».

Pero por la tarde, ahora vamos a las páginas de «El Noroeste», «aumento la efervescencia popular, acrecentada por las noticias que llegaban de Madrid. Los acontecimientos se precipitaban y era necesario que todo estuviera preparado para que la transformación causase los menores perjuicios posibles».

En el teatro Jovellanos (situado en la calle del mismo nombre, donde ahora se alza la biblioteca pública) quedó constituido el Comité Revolucionario pasadas las tres y media de la tarde, «acordándose que cada partido adherido designase dos personas para integrar aquél, como así se hizo» («El Noroeste»), mientras «continuó por las calles la animación y se reconcentró, principalmente en la plaza del Carmen, que fue el eje de toda expansión popular» («La Prensa»). Un segundo comité quedó formado por si acaso la autoridad arrestaba a los integrantes del primero.

Prosigue el relato de «La Prensa» contando que «poco después de las cinco LA PRENSA fijó en sus talleres de la plaza del Carmen un transparente dando cuenta de que antes de la puesta del sol quedaría proclamada la República en España (...) Inmediatamente el público comenzó a aplaudir ante el Círculo Republicano, y aquí fue izada en seguida la bandera republicana, que fue acogida por el público, descubierto, con una larga ovación».

En Madrid, mientras tanto, a eso de las siete de la tarde, Miguel Maura y otros miembros del Gobierno provisional de la República, constituido de facto en agosto de 1930 en San Sebastián, tomaban posesión del Ministerio de la Gobernación, situado en la Puerta del Sol. Quedó constituido el Gobierno republicano de España, cuyos miembros salieron al balcón ministerial «siendo delirantemente ovacionados por la muchedumbre» («La Prensa»). Y contó Pla en «Madrid. El advenimiento de la República»: «El espectáculo era literalmente impresionante y, como en Madrid se cena tarde, el espectáculo duró mucho».

En Gijón, al tiempo, ocurría lo propio. «Los comités nombrados en el Jovellanos se reunieron en el Centro Instructivo Republicano y poco después desde allí partió la manifestación, en la que formó el público en masa, que con las banderas republicana y roja se dirigió al Ayuntamiento para posesionarse de aquel organismo» («La Prensa»).

Cuando la manifestación inundó la plaza, miembros de los comités revolucionarios penetraron en la Casa Consistorial y «en el balcón principal se colocó, como colgadura, la bandera republicana en medio de grandes ovaciones» («La Prensa»). Tras sendas alocuciones del ex alcalde republicano Ramón Fernández González (lo había sido entre enero de 1918 y marzo de 1919) y del abogado Dionisio Morán Cifuentes, de nuevo, «seguidamente se izó la bandera republicana y fue un momento de enorme emoción, descubriéndose todos los presentes; saludando los militares que se encontraban allí y dándose vivas a la República y a la libertad» («La Prensa»). Por su parte, «El Noroeste» narró: «Fue un momento grandioso, indescriptible, cuando la bandera quedó colocada en lo más alto del mástil (...) Y durante dos minutos el silencio fue absoluto».

J. M. CEINOS . La Nueva España. Domingo 18 de abril de 2010

4 comentarios:

  1. Quizás un día de inflexión en la Historia de un país que se iba directo al progreso y a la equiparación con las democracias europeas. Lástima que cinco años después un golpe de estado truncase las ilusiones de una generación y de todo un país y nos sumiese en la oscuridad durante décadas. Respeto la Constitución pero mis preferencias no van por el camino de la monarquía.

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  2. Hay fechas que están en la mente de casi todos por su revelancia. Otras , sin embargo, son totalmente pueriles ¿Alguien sabe en qué fecha subió al poder Alfonso XIII?

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  3. Hola Barro , nada que añadir a tu comentario estoy totalmente de acuerdo contigo. Un saludo

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