jueves, 19 de mayo de 2011

Gijón. La Pescadería












Nuevo Mercado de la Pescadería
Si bien la promoción privada había dotado a la villa de dos mercados cubiertos con capacidad, entidad arquitectónica y tamaño adecuados –los de Jovellanos y del Sur- destinados a la venta básicamente de productos cárnicos y agrícolas, a los que había que sumar al municipal de San Lorenzo; la venta de pescado no había conocido más ubicación que la limitada construcción levantada tras el nuevo Ayuntamiento mediado el siglo XIX.
Estas instalaciones se encontraban ya antes de que finalice esta centuria totalmente desfasadas, tanto por su escasa capacidad como por el progresivo deterioro de su estructura. Por ello el intento de materialización de unas nuevas instalaciones para la pescadería municipal se inicia ya durante la década de 1910, con un proyecto que también recoge las dependencias de una lonja.
El proyecto fue trazado por Miguel García de la Cruz en 1915, siguiendo el modelo del mercado vigués de El Berbés, y para cuya ubicación se barajó un solar municipal emplazado entre las calles Instituto, Santa Elena, Melquíades Álvarez y Contracay; resultando el proyecto finalmente fallido por la inviabilidad de su financiación.
La ejecución del proyecto definitivo y, tan importante como él, la delimitación del terreno definitivo para su ubicación aun tuvo que esperar más de una década.
El nuevo mercado de la pescadería partió de un proyecto preliminar realizado por García de la Cruz en 1922 –en el que quedó definitivamente establecido el corte clasicista de su exterior, que fue definitivamente definido en 1927 por este mismo técnico con un presupuesto de ejecución establecido en 509.985’87 Ptas.
Para materializar esta construcción se compuso una parcela de 1.100 m2 obtenida de sumar al solar del mercado de San Lorenzo, la superficie de la calle Fuente de la Plaza y de la manzana que quedaba limitada por este vial, el antiguo mercado, y la calle Melquíades Álvarez; operación que no sólo permitió obtener un terreno adecuado sino, que además facilitó que se fijase para la alineación de su lateral principal –el que da frente a la playa- la determinada por la parte trasera de la casa Consistorial y la torre de los Jove-Hevia. Esta configuración permitió –tras el derribo de la pescadería vieja- despejar definitivamente la fachada urbana entre el Campo Valdés y el arranque de la calle Cabrales.
El proyecto original creaba un edificio de dos plantas, comunicadas por 8 montacargas y con accesos independientes desde el exterior, contando la superior con un total de 126 puestos para venta de pescado, mientras otros 16 destinados al despacho de marisco se ubican en el sótano donde también se situan servicios comunes del mercado como lavaderos, cámaras frigoríficas, sala de decomisos, almacenes, aseos y un espacio para lonja.
Las obras, ejecutadas por la empresa Giménez y Cia., fueron iniciadas en 1928 y concluidas en la primavera de 1930; incorporándose al proyecto de García de la Cruz otro firmado por el ingeniero José María Sánchez del Vallado para que la estructura del edificio fuese realizada con un esqueleto de hormigón armado.
Esta intervención sirvió también para concluir la fachada oriental de la plaza mayor, ya que esta construcción va a contar como anexo con las dos plantas de esta crujía, que faltaban por levantar sobre los arcos que permitían el acceso a la travesía que comunica la plaza Mayor con la calle Melquíades Álvarez.
En servicio desde marzo de 1930 hasta finales de 1991, el inmueble sólo conserva hoy su fachada, estando destinado a dependencias municipales tras remodelarse mediada la década de 1990.



Texto extraido del libro: LA OBRA PÚBLICA MUNICIPAL (1782-1937)
Por HÉCTOR BLANCO GONZÁLEZ
Mi agradecimiento a Ruben Torres de www.solofotosantiguas.com por prestarme dos fotos para la entrada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario