jueves, 26 de abril de 2012

Gijón. Las Mil Quinientas.


La historia de las Mil Quinientas Viviendas de Pumarín comienza en el año 1953 cuando se encomienda al Instituto Nacional de la Vivienda su construcción para, de alguna manera, soportar el fuerte incremento de población que Gijón comenzaba a tener entonces. Los trámites de expropiación de terrenos, que comenzaron en 1955, acabaron en 1958 cuando se empieza a levantar lo que oficialmente se llamaba «Ciudad Satélite de Pumarín», mil quinientas viviendas distribuidas en bloques aislados (cosa en aquel tiempo realmente novedosa en residencias para obreros) y que tuvieron en una torre elevada de veinte pisos su símbolo más llamativo. ¡Un rascacielos en un barrio para trabajadores donde había casas con ascensor! También la prensa llamó Pumarilia al barrio por su teórico parecido con la Brasilia de Oscar Niemeyer que había sido inaugurada tres meses antes. Pero con el nombre de «Las 1.500» fueron, y son, conocidas por todos.


Las doce hectáreas de terreno elegidas estaban, hace cincuenta años, verdaderamente alejadas del centro urbano pero tenían una ventaja fundamental: que estaban en el borde de la carretera a Oviedo, y nada lejos de la Avenida de Schulz que llevaba a las cuencas mineras. Esas dos vías se unieron al poco mediante una calle que atraviesa el barrio. Es la actual avenida de Gaspar García Laviana, antes con el nombre de Federico Mayo que en la década de 1960 era el Director General de la Vivienda. Una avenida con nada menos que cuarenta metros de anchura.

En total, Las Mil Quinientas, Les Mil Quinientes, tienen sesenta y ocho bloques de diferente altura pintados en colores suaves. Uno de veinte pisos, pero luego otros de catorce, otros de ocho, muchos de cinco plantas y alguno de tres y de dos.




En general las casas tienen una sala, cocina, aseo y tres dormitorios y su precio -en ese año de 1960- fue de 150.000 pesetas. Las Mil Quinientas supusieron un gasto de 205 millones de pesetas, y los arquitectos del conjunto fueron Miguel Díaz Negrete, Juan Antonio Muñiz Muñiz, Juan Manuel Busto González y José Avelino Díaz y Fernández-Omaña.

A la «Ciudad Satélite» fueron a vivir gijoneses y gijonesas que habían sido «expulsados» de zonas urbanas degradadas donde vivían; por ejemplo en La Arena. Zona esa muy degradada, con ciudadelas en muchos casos, pero que en ese tiempo empezaba a pasar a ser muy valorada urbanisticamente por su cercanía a la playa. Nos llama la atención lo complicado de las direcciones postales en los primeros años. La siguiente es una dirección real de un hogar en el barrio: Las 1.500 Viviendas. Manzana 757 A. Bloque 8, Portal Derecha, 1º Izquierda. Pumarín, Gijón (Oviedo).


La inauguración de Las Mil Quinientas tuvo lugar, no casualmente, el 18 de julio de 1960 cuando se cumplían exactamente veinticuatro años del inicio de la guerra civil. Asistieron, además de los «cuatro jóvenes arquitectos proyectistas», varias autoridades de la época: el sacerdote Samuel Fernández Miranda, vicario de la Archidiócesis, que bendijo las construcciones; el gobernador civil Manuel Peña Royo y tanto el entonces alcalde de Gijón, Cecilio Oliver Sobera, como en anterior José García-Bernardo y de la Sala. Entre todos ellos entregaron las llaves a los nuevos vecinos, y LA NUEVA ESPAÑA lo contaba con detalles.


El conjunto tiene otras características más que hay que hacer notar. Al estar muchas de ellas en bloques independientes, tienen muchas ventanas con la ventaja higienista que eso representa en cuanto a luz y aireación, y además combinan zonas públicas con privadas. Todo alrededor de una variación de alturas que hasta entonces era inédita en Gijón.


Sin duda las 1.500 Viviendas de Pumarín sirvieron de ejemplo para conjuntos posteriores, y en la historia de Gijón representaron «la modernidad». Ver un conjunto de bloques tan altos -incluso con «rascacielos» como hiperbólicamente se llamaban- resultaba un espectáculo insólito en la ciudad de aquellos años pero que pronto fue seguido, con distintos resultados, en otras partes de Gijón. Por ejemplo, en la misma zona, por los grupos de Carsa, Nuevo Gijón o el Polígono de Pumarín.




Imagenes del NODO de la entrega de las llaves a los vecinos de Pumarín





Un ejemplo de modernidad. Articulo de Luis Miguel Piñera publicado en La Nueva España el Domingo 18 de julio de 2010.

 Las postales pertenecen a mi colección. Los recortes de prensa, extraidos de la Hemeroteca de Gijón diario La Voluntad.

Para saber más: Consultar los libros de Hector Blanco. Arquitectura Moderna en Gijón (1950-1966).
Juan Manuel del Busto González vida y obra de un arquitecto.

martes, 24 de abril de 2012

Gijón. Cine Los Campos 3D











Hola a todos. No voy a hablar sobre el cine Los Campos Eliseos, por que su historia merece más de un capitulo debido a los años que permaneció en activo en nuestro querido Gijón, el tema de hoy es que buscando por la Hemeroteca de Gijón, me encontré con un articulo, sobre la primera película en 3D, que se proyectó en Gijón,  59 años después ya estamos más que familiarizados con el invento, pero me pregunto, que sentirian los asistentes a aquellas sesiones en el cine Los campos. Me llama la atención también, el precio de las gafas que costaban 5,50 pestas que sumadas a la entrada más barata se ponian en casi 9 pesetas.
 Si algún lector del blog asistió a la pelicula le quedaria muy agradecido que compartiera con nosotros el recuerdo de El hombre en las tinieblas.

Aquí os dejo un enlace a otro blog donde se ven las gafas utilizadas para las pelis en 3D de aquella época y el público asistente con ellas puestas.

sábado, 21 de abril de 2012

Gijón. Abril aguas mil










Para los que os quejais de las lluvias de este mes de Abril que llevamos, aqui os dejo unas imagenes de los años 60 , no son todas de Abril, hay algunas de Noviembre y otras de Julio, pero ahí está el resultado del mal alcantarillado y las deficientes canalizaciones. No quejaros por lo menos tenemos los pies secos.

Imagenes extraidas de la Hemeroteca de Gijón. Diario La Voluntad.

jueves, 5 de abril de 2012

Gijón . El Arco del Infante o Puerta de la Villa




La Opinión periódico de intereses morales y materiales Año IV Número 279. 25 abril 1880 







Arquitectura Civil.
Arco del Infante / Puerta de la Villa
Esta constituye la primera gran obra de estas características y una de las mayores vinculables a este apartado. El expediente en el que se recoge el trámite de su demolición en 1886 es prolijo en información, por lo que puede reseñarse con bastante fiabilidad su historia.
Toda o gran parte de esta construcción, probablemente levantada a comienzos del siglo XVIII, se ubicaba en un punto aproximado a la confluencia de las calles Corrida y Trinidad; localización que el crecimiento de la villa y el aumento de actividad en la zona harán un elemento molesto.
Siguiendo el criterio de Jovellanos, y de manera acorde con su Plan de Mejoras, en la sesión del Pleno del 13 de septiembre de 1782 se acuerda el traslado del arco al otro extremo de la calle Corrida, colocándose la primera piedra el día 15 del mismo mes y año.
El arco responde a un modelo típico de simbólica puerta monumental de la población, contando con un amplio vano central flanqueado por otros dos de menor formato, limitados por apilastrados, y remate con cornisamiento junto a una gran cartela cubierta con frontón semicircular.
Situada esta estructura transversalmente con respecto al eje de la calle Corrida, y aproximadamente en el centro de la plaza de salida hacia la carretera de Castilla, esta puerta monumental identificó durante más de un siglo la entrada de la ciudad siendo, además, la zona bautizada como plazuela del Infante –en relación con la inscripción alusiva a Pelayo emplazada en su frente- o Puerta de la Villa; adoptando su entorno una forma de plaza cuadrangular que fue completada con un murete de cantería circular en su parte central y enriquecido con la plantación de arbolado.
Tras más de un siglo en este lugar, y aduciendo problemas en su cimentación a causa de la inestabilidad del terreno se acuerda su demolición en 1885, no efectuándose la misma hasta finales de 1886.



El Arco de la Puerta de la Villa
En la primavera de 1950 la comisión de Cultura propone al Ayuntamiento la
reconstrucción del antiguo arco de la Puerta de la Villa, derribado en 1886, en la Plaza del
Seis de Agosto (Plaza del Infante). La Comisión Municipal Permanente estima que el lugar
más propicio para erigir el monumento era la unión de la Avda de Fernández Ladreda con
la Ronda Camiones, en Pumarín. El arquitecto municipal idea un gran arco conmemorativo
de inspiración romana, rematado en una cornisa con modillones y con un cuerpo
superpuesto, en el que a modo de friso, se esculpirían hechos que se consideren
interesantes para su transmisión para la posteridad. El arco se reviste con piedra caliza,
construyendo el interior y los cimientos de hormigón en masa . El proyecto
de nueva Puerta de la Villa, presupuestada en 1.461.456 pesetas, no pasaría del papel.

Extraido de "LA OBRA PUBLICA MUNICIPAL EN GIJON (1.782-2.006) HECTOR BLANCO GONZALEZ, FRANCISCO JAVIER GRANDA ALVAREZ, MARIA FERNANDA FERNANDEZ GUTIERREZ Y ROBERTO ALVAREZ ESPINEDO.

 Más información : Elogio al primer monumento civil de Gijón El historiador Héctor Blanco plantea recuperar la antigua Puerta de la Villa en su emplazamiento original como escultura vegetal

 La puerta de la Villa. El cuaderno del geógrafo.

Mitologia Asturiana. Gijón Puerta de la villa